Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto de web: checklist de 10 preguntas
Ya tenés la propuesta en mano. Estas 10 preguntas sobre revisiones, pagos, dominio, código, soporte y plazos te dicen qué estás aceptando antes de firmar un presupuesto web.
Cuando ya tenés dos o tres presupuestos sobre la mesa, la tentación es ordenarlos por precio. Pero un presupuesto es un compromiso de qué se va a entregar, cuándo, bajo qué condiciones y qué pasa si algo cambia. Y casi todo eso no figura en el número.
Ya escribimos sobre cómo pedir un presupuesto para que sea comparable y sobre por qué el número solo no dice nada, con cinco preguntas sobre el producto (diseño, stack, SEO, soporte, código). Esta nota es el paso siguiente: la propuesta ya llegó, y te falta saber qué estás aceptando. Son diez preguntas, para hacerle a cualquier agencia o freelancer, y para guardar la respuesta por escrito.
Antes de nada: qué se entrega
1. ¿Qué entregables incluye, exactamente?
"Landing page" es una etiqueta. Pedí la lista: cuántas secciones, cuántas pantallas o páginas, si incluye formulario, botón de WhatsApp, integración con calendario o carrito, versión móvil, redacción de textos, carga de contenido. Lo que no está en la lista es lo que después se cotiza aparte.
2. ¿Qué queda explícitamente afuera?
Esta es la pregunta que más cambia la conversación. Un proveedor ordenado sabe contestarla sin dudar: fotos, logo, redacción, traducciones, integraciones con sistemas, publicidad paga. Si la respuesta es "eso lo vemos", ya sabés dónde va a aparecer el sobrecosto.
3. ¿Quién produce el contenido?
Textos, fotos, testimonios. Si el presupuesto asume que los ponés vos y vos pensabas que los ponía el proveedor (o al revés), el proyecto se frena en la primera semana. Preguntá qué espera recibir de tu lado y en qué formato.
Durante el proyecto: revisiones, pagos y plazos
4. ¿Cuántas rondas de revisión incluye y qué cuenta como una?
Que diga "revisiones incluidas" no alcanza: tiene que decir cuántas. Y conviene saber la definición. Una ronda razonable es una devolución consolidada con todos los cambios juntos, no un mensaje por cada detalle que se te ocurre durante la semana. Preguntá también qué pasa con un cambio que ya estaba aprobado y querés revertir.
5. ¿En cuántos pagos se divide y contra qué hitos?
Un anticipo y un saldo contra entrega es lo habitual, pero lo importante es que cada pago esté atado a algo verificable (diseño aprobado, sitio en un entorno de prueba, publicación) y no a una fecha de calendario. Preguntá también qué pasa con lo ya pagado si el proyecto se cancela a mitad de camino.
6. ¿Qué plazo propone y qué lo puede frenar?
El plazo sin condiciones es una promesa vacía. Casi siempre depende de algo tuyo: que entregues el contenido a tiempo, que respondas las revisiones en cierto margen, que apruebes el diseño. Pedí que figure de qué depende el plazo y qué pasa si esa dependencia se demora de tu lado o del suyo.
Después de la entrega: de quién es qué
7. ¿A nombre de quién quedan el dominio, el hosting y el código?
Tres cosas distintas, tres preguntas. El dominio tiene que estar a tu nombre, con vos como titular. El hosting y el repositorio del código tienen que ser tuyos o transferibles sin condiciones. Si algo de eso queda a nombre del proveedor, tu sitio depende de su buena voluntad. Es lo que menos se pregunta y lo que más duele cuando hay que cambiar de proveedor.
8. ¿Qué pasa después de la entrega?
Hay presupuestos que terminan el día que el sitio sale a producción. Preguntá si hay un período de ajustes posterior (y cuánto dura), cómo se pide un cambio menor (colores, textos, fotos), si tiene costo y cómo se calcula, y si el mantenimiento es obligatorio u opcional. Un "mantenimiento mensual" que no explica qué incluye es una cuota sin contraprestación clara.
9. ¿Qué costos recurrentes hay, además del presupuesto?
El número del presupuesto casi nunca es el costo total del año. Sumá dominio, hosting, licencias de plugins o plantillas, herramientas de terceros y cualquier mensualidad. Pedí la lista de cosas que se renuevan y quién las paga: si dependen de un plan pago de una plataforma, el costo mensual es parte del precio real.
10. ¿Puedo ver trabajos anteriores y hablar con alguien que haya contratado?
No para juzgar el diseño, sino para confirmar que entregó en plazo, que respondió después y que el cliente conserva sus accesos. Si el proveedor no puede mostrar nada, no es una descalificación automática (alguien que arranca no tiene cartera), pero te dice cuánta del resto de la propuesta tenés que verificar vos.
Cómo usar la lista
Hacé las diez preguntas por escrito y pedí las respuestas por escrito. No hace falta un contrato de cincuenta páginas: alcanza con que la propuesta final las incorpore. Un mail con las respuestas, aceptado por las dos partes, ya es un registro de qué se acordó.
Después, ahora sí, comparás. Y probablemente notes que dos presupuestos con el mismo número tenían condiciones muy distintas, o que el más caro dejaba claro algo que el más barato nunca mencionó. Si en cambio un proveedor se incomoda ante las preguntas, eso también es información.
| Pregunta | Señal sana | Señal para repreguntar |
|---|---|---|
| Entregables | Lista concreta por secciones | "Landing completa" sin detalle |
| Revisiones | Número y definición de ronda | "Las que haga falta" o sin mención |
| Pagos | Atados a hitos verificables | Todo por adelantado |
| Plazo | Con dependencias explícitas | Fecha fija sin condiciones |
| Dominio y código | A tu nombre desde el día 1 | "Después lo vemos" |
| Post-entrega | Condiciones claras de cambios | Silencio o mantenimiento obligatorio sin detalle |
Cómo lo hacemos en Manivela
Todo el código queda en un repositorio privado al que tenés acceso desde el día 1, y cada plan detalla cuántas rondas de revisión incluye. El dominio corre por tu cuenta y te ayudamos a configurarlo, y el mantenimiento es opcional: no cobramos una cuota mensual fantasma. Para entender qué incluye cada nivel, mirá cuánto cuesta una landing page en Argentina y nuestros planes de desarrollo web.
Si ya tenés un presupuesto de otro proveedor, mandanoslo por WhatsApp y lo revisamos con estas diez preguntas.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué hay que preguntar antes de aceptar un presupuesto de sitio web?
- Preguntá qué entregables incluye y qué queda afuera, cuántas rondas de revisión hay y qué cuenta como una, en cuántos pagos se divide y contra qué hitos, a nombre de quién quedan el dominio, el hosting y el código, qué pasa después de la entrega y qué plazo corre y qué lo frena. Si el proveedor no puede contestar esas preguntas por escrito, el presupuesto todavía no está completo.
- ¿Cuántas rondas de revisión debería incluir un presupuesto de landing page?
- No hay un número universal, pero un presupuesto serio tiene que decir cuántas rondas incluye y qué cuenta como una ronda. Lo importante es que el número esté escrito: sin eso, cualquier cambio posterior es una negociación. Un criterio útil es preguntar si una ronda es una devolución consolidada con todos los cambios juntos o cada mensaje suelto.
- ¿A nombre de quién tiene que estar el dominio de mi sitio?
- A tu nombre, con tus credenciales como titular. Si el dominio queda a nombre del proveedor, cambiar de proveedor o recuperar el control del sitio depende de su buena voluntad. Lo mismo vale para el hosting, las cuentas de analytics y el repositorio del código: preguntá quién es el titular de cada uno antes de aceptar.