Vibe coding: qué es, qué tan real es y cuándo conviene usarlo

Vibe coding no es magia ni una moda vacía: es programar delegando el código en un asistente de IA y guiando por resultado, no por sintaxis. Cuándo funciona para un MVP y cuándo te termina saliendo caro.

3 min de lecturapor Jorge Fernándeziadesarrollovibe-codingmvp

Vibe coding es el término que más está creciendo en las búsquedas del rubro en Argentina, y sin embargo casi nadie lo explica sin caer en dos extremos: "es el fin de la programación" o "es una moda para gente que no sabe programar". Ninguno de los dos ayuda si estás evaluando si te sirve para tu proyecto.

Qué es en concreto

El término lo popularizó Andrej Karpathy en 2025: programar dejando que un asistente de IA escriba el código mientras vos guiás por resultado ("que se vea así", "que haga esto"), sin revisar cada línea que genera. La diferencia con programar con IA a secas es esa: no es usar un autocompletado inteligente dentro de tu flujo de trabajo, es soltar el control línea por línea y confiar en el resultado final.

Eso lo distingue de "codear con IA" en el sentido tradicional, donde un desarrollador con criterio usa la IA como herramienta pero sigue revisando, testeando y decidiendo cada cambio antes de que llegue a producción.

Qué tan real es vs. cuánto es hype

Es real como fenómeno de adopción: hay una cantidad enorme de gente sin formación técnica armando prototipos funcionales en horas, algo que antes directamente no pasaba. Eso es un cambio genuino, no humo.

El hype empieza cuando se lo vende como reemplazo del desarrollo de software serio. Ahí la experiencia de la industria (la nuestra incluida) es consistente: un sistema construido a puro vibe coding funciona hasta que necesita escalar, integrarse con otro sistema, manejar datos sensibles o sobrevivir a un pico de tráfico. En ese momento aparecen los problemas que nadie miró porque nadie los entendía: seguridad, arquitectura de datos, performance, mantenibilidad.

Cuándo tiene sentido usarlo

Para casos puntuales, vibe coding es una herramienta legítima y nosotros mismos la usamos:

  • Validar una idea antes de invertir en desarrollo serio. Si necesitás mostrarle algo a un inversor o a un cliente potencial la semana que viene, un prototipo hecho a vibe coding cumple.
  • Herramientas internas descartables. Un script para procesar un Excel una sola vez, un dashboard interno de uso acotado, algo que no va a tener usuarios externos ni datos críticos.
  • MVPs de alcance muy chico y vida corta, donde el objetivo es aprender rápido si hay mercado, no construir la base de un producto que va a crecer.

Cuándo te sale más caro

El problema no es el prototipo, es lo que pasa después: cuando ese prototipo "funciona" y la empresa decide llevarlo a producción tal cual, con clientes reales pagando y datos reales en juego.

Ahí es donde vemos entrar proyectos a Manivela: sistemas armados a vibe coding que llegaron a un techo (no escalan, tienen agujeros de seguridad, nadie entiende por qué funciona lo que funciona) y hay que reconstruir buena parte de la base para poder seguir creciendo. Reconstruir suele costar más que haber empezado bien, porque además de escribir el código nuevo hay que entender y desarmar el que ya existe.

Cómo lo pensamos en Manivela

Usamos IA todos los días para ir más rápido, así lo explicamos acá. La diferencia con vibe coding puro es que cada línea que la IA genera pasa por un ingeniero que entiende arquitectura, seguridad y performance antes de llegar a producción. La velocidad la pone la IA, el criterio lo pone el equipo.

En resumen

Vibe coding sirve para prototipar rápido y validar ideas. No sirve para construir el sistema del que tu negocio va a depender los próximos años. Si estás en el punto de decidir si tu prototipo está listo para crecer, o si conviene construirlo bien desde el principio, hablemos.

CompartirLinkedInWhatsApp